La ciencia enfocada desde el estudio de la naturaleza es unos de los conceptos más importantes que se trabajan en Rocottín, la relación con el espacio natural ofrece una cantidad elevada de estímulos, que a través de jugar, explorar o simplemente estar y contemplar crean beneficios físicos, emocionales y pedagógicos. Los espacios abiertos proveen a la infancia la capacidad de moverse libremente, de observar los procesos que ocurren, las formas, los colores, los ciclos, el tiempo, que son fundamentales para el desarrollo de sus habilidades tanto cognitivas como de movimiento. Los niños y niñas en Rocottín pasan mucho tiempo en los espacios exteriores lo que crea un estímulo para sus neuronas, sus emociones y su aprendizaje; la relación con el medio ambiente es un compromiso curricular y ético de nuestra propuesta pedagógica. Somos miembros de CHILDREN AND NATURE NETWORK, que es una organización que apoya a educadores, padres y líderes comunitarios que trabajan para ayudar a los niños y las niñas a alcanzar su máximo potencial haciendo de los patios escolares más ecológicos y ofreciendo oportunidades pedagógicas al aire libre.
Somos parte de los COLEGIOS UNIDOS POR LOS ODS, que es una iniciativa para crear acciones enfocadas en una educación para el Desarrollo Sostenible (EDS).
Cuando hablamos de responsabilidad ambiental es importante la gestión del material de deshecho, por lo que creamos el programa de RECICLAJE CREATIVO.
Desde Rocottín asumimos la responsabilidad ecológica de ser un espacio de investigación de recursos y materiales reciclados, para incorporarlos en nuestra cotidianidad, dándoles un segundo y tercer uso.
Nuestra directora creativa Maríarosa Cornejo (@jugaralarte) pone en diálogo la creatividad y la sustentabilidad, desarrolla a través de estos materiales, experiencias de calidad con un valor estético en ambientes de aprendizaje para que los niños y las niñas se relacionen con estos adquiriendo así un respeto con el medio ambiente.
Nuestro objetivo es promover la idea de que todos los materiales incluyendo los de deshecho son recursos bellos, creativos y con infinidad de posibilidades para la creación, el juego y la educación.
Nuestra intención es crear un proyecto cultural, comunitario, cooperativo, pedagógico, sustentable y sostenible.
Buscamos fortalecer nuestra relación con la comunidad educativa y la barrial a través de charlas, capacitaciones y la puesta en práctica que permitan sensibilizar el uso de todo lo que consumimos en diálogo con las 4R (Recolección, Reducción, Reutilización, Reciclado).
Somos parte del Colectivo Cultural DE LA FLORESTA un colectivo artístico y cultural del barrio al que pertenecemos; sus integrantes que en general son diseñadores, artistas y empresarios; colaboran con insumos para nuestra gran bodega de creatividad.
Colaboramos con RECIVECI que es un programa de reciclaje de innovación social y ambiental, fomenta el reciclaje inclusivo y la economía circular con innovación tecnológica y social.
Contamos con la colaboración de empresas responsables con el medio ambiente que nos proveen constantemente de sus materiales reciclados: El Chasqui Ediciones, Novaimagen, Lanafit, Vicuña, Claro, Felixipast, Edesa.
Creamos un espacio de innovación y colaboración educativa, ponemos a disposición de otras instituciones y fundaciones los recursos que no han sido utilizados a través de donaciones.
En el año 2016 durante el terremoto en la Provincia de Manabí; Maríarosa Cornejo y Ana Paola Izurieta en representación de Rocottín diseñaron un aula lúdica en Río Canoa – Manabí con material de deshecho donado por la sociedad civil, colegios, empresas, etc. Esta iniciativa fue gracias al Centro de Desarrollo y Autogestión DYA y el financiamiento de Liberty Seguros.
Queremos hacer un reconocimiento a nuestra querida maestra y colaboradora Ana Paola Izurieta (†) quien fue un pilar para la creación de este proyecto, la llevaremos siempre en nuestro corazón
